Conclusiones

        Consideramos que este viaje metafórico que hemos hecho a lo largo de este último mes para conocer a Irma Pineda, para aproximarnos a su tierra, a su cultura, a sus convicciones, a su poesía ha sido un aporte no solo a nuestra formación académica y profesional, sino a nuestra formación permanente como seres humanos. Pineda hace aportes a la literatura latinoamericana contemporánea con aspectos muy importantes de la cultura binnizá, su cultura. Sin detrimento para sus letras, su producción literaria, además, se ha convertido para ella en parte de su activismo por conservar las tradiciones de su pueblo y de los demás pueblos originarios de América Latina y el Caribe. Gracias a su reconocida carrera literaria, Irma se ha constituido en una de las voces que visibilizan las diferentes culturas indígenas y ha enaltecido a sus culturas como representante de todos los pueblos indígenas del continente ante la ONU.
        Pineda aporta también desde lo académico, a través de artículos que proyectan su perspectiva en el estudio y la clasificación de la literatura zapoteca, a través de sus trabajos de traducción y de las posturas lingüística y semiótica en que fundamenta esos trabajos.
        Hemos estudiado algunos aspectos de la cultura zapoteca, y lo hemos hecho sobre todo a través de la voz poética de Irma Pineda. Motivados por su obra en lenguas diidxazá y española, hemos investigado algunos aspectos del pensamiento ancestral zapoteca, con una visión que nos ha resultado renovadora. Constatamos que se cumple su anhelo de convertir su obra en una voz colectiva que retoma las tradiciones culturales, incluidas las cotidianas, cuyo soporte reposa en la lengua diidxazá como eje; de ahí que, como ella propone, su poesía sostiene el lenguaje. 
        Hemos visto más de cerca el dolor de los indígenas, que no es nuestro dolor. Es un dolor particular, por tratarse de los descendientes de los habitantes originarios de estas tierras, que fueron desposeídos de sus lenguas, de sus costumbres, sus religiones, en total inequidad, y que ahora luchan, en números mermados, por ser reconocidos, en su propio territorio, como ciudadanos de sus propias naciones. Gracias a la pooesía de Irma, hemos conocido de una manera más sensible la lucha y las frustraciones por tener voz en la construcción de esta historia que es de todos, por recuperar una lengua poseedora de conocimientos milenarios. 
        Hemos sabido también de la estela de dolor que dejan las migraciones, la violencia ejercida con impunidad por los ejércitos latinoamericanos a las poblaciones indígenas; de las segregaciones raciales, de las frustraciones por pertenecer a una cultura a la que todavía se pretende relegar e invisibilizar desde los gobiernos. Irma Pineda, como representante de los indígenas de América Latina y el Caribe en la ONU, lucha para erradicar esto, para dar un lugar digno a los indígenas como ciudadanos del mundo y por lograr el reconocimiento y la integración de una cosmovisión más sensible que la occidental que prima en el mundo contemporáneo. 
        Este trabajo que presentamos aquí es solo una muestra de quién es Irma Pineda, la escritora, la activista, la gestora cultural y el ser humano que, viniendo desde las nubes, aporta artísticamente y defiende las tradiciones de su pueblo binnizá.

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